(desconozco el autor/la autora)Quién quiere la eternidad de una vida injusta donde siempre se ve sufrir a los mismos? Impotente ante la seguridad de no poder hacer nada para cambiar las cosas, viendo una vez tras otra cómo la gente manipula los hechos, las palabras, las intenciones... y cuando no sufres ante la mentira, aparece la gran enfermedad que todo lo corroe y te separa de aquel por quien morirías (sí, morirías... por ti mato es demasiado fácil, no sales perjudicado... yo no mato por nadie pero muero cada día un poquito por no poder absorber todo lo que hace sufrir a los míos, a la gente que veo por la calle, a los implicados en las noticias, a los protagonistas de las series... algo falló en mi proceso de creación).
Y esa enfermedad adquiere muchos nombres, últimamente cáncer... pero también hay las embolias, el alzheimer, la meningitis y la pena...
Esa pena que no sabes cuándo acudirá a tus ojos sin ser llamada y que creías vencida o, al menos, aparcada... y ahora, incluso en esos momentos veo que son necesarios para poder ver lo que aún necesito mejorar... como dejar de atormentarme pensando si le he fallado a alguien que no entendió que estoy enferma, que si no puedo o quiero estar en contacto diario tengo todo el derecho... me apresan las sensaciones de obligación... hubiera sido amiga eterna e incondicional si no me hubieras exigido tanta atención... ahora es de lo que más carezco y no puedo ni quiero dedicártela a ti... y lamento tu mala vida o tus desgracias pero yo no las puse ahí, no tengo la culpa y tampoco debo pedir perdón por nada de lo que pueda tener, si fueras amiga te alegrarías por mí en lugar de reprochármelo.
Y volviendo al tema inicial... mis seres queridos que vivan eternamente, pero por favor, yo quiero una muerte segura y definitiva.