Respiro hondo, cierro los ojos para eliminar cualquier distracción... pararme a saborear el olor a canela, dejar que mis tensiones desaparezcan por los poros de mi piel mientras noto cómo el aire que circula a mi alrededor se detiene en mi para embutirme más y más alientos.
Doy las gracias a cada célula de mi cuerpo por aguantar la mala vida que le he dado, por no empezar a luchar antes... tal vez no hubiera aprendido tanto... todo nos lleva a nuestro hoy... sólo debemos encontrar el valor de abrir los ojos para aprovechar todo lo que tenemos en vez de gastar nuestro corto tiempo en mirar más allá o recapitular... como bien dicen, nada tiene solución y nada sale como esperábamos... hay que joderse... o no? ahora me pregunto y no quisiera anticipar y modelar mi vida... es más emocionante así.
Darme cuenta de la suerte que tengo, no es que no tenga una vida perfecta, es que soy muy exigente... y aún así, casi la tengo... lo que no consigo es porque aún no sé qué quiero o quiero demasiadas cosas... creía que era ambiciosa, soy inquieta, eso me impulsa a mejorar, a crecer, a aprender...
Notar el alivio de quien ya no odia, sacarme el peso del rencor y ganar quilos con la tranquilidad... ya los perderé... continúo en mis trece con mi guerra alimenticia pero... ¿y qué? Poder escuchar sus nombres sin que me ahoguen las entrañas, no creí que pudiera... volver a estar a punto de pasar por lo mismo pero ver que aprendí la lección y no me salpicó siquiera... ¡viva por mí! (y por mis pastillas, terapeuta... ehem, va por vosotros).
Cada vez que puedo me doy un homenaje y ahora todo me sabe mejor... diez minutos en un banco contemplando la vida, un desayuno tan simple como medio bocadillo en pan integral y un café con leche de soja, una charlita con algún conocido o desconocido, ya no me importa... ya no me da miedo la gente y de todos podemos aprender, en eso radica la humanidad, ¿no?.
No sé cuánto durará o si tendrá o no fin pero vale la pena sólo por haber descubierto que, a mis 34 años, he conseguido ser feliz sin sentir ese miedo a perderlo de nuevo... sin sentir ese uyuyuy... ¿y ahora qué? seguro que poco a poco se irán repitiendo esos momentos tranquilos en que noto mi plexo solar relajado... ¿quién me lo iba a decir? creía que era imposible....
Y todo este rollo sólo es por si aún no te has permitido darte homenajes... da lo mismo si te quieres o no, ya llegará... quiero que sepas que, igual que me dijeron y no me creí, el resultado vale el esfuerzo, no venimos con libro de instrucciones porque cada uno es diferente... no te rindas.
(soy consciente que no está ni bien escrito... sólo quería darte ánimos)
30 mar 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Algo que oí
- Pudo hacerlo porque no sabía que era imposible.
- Manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención. Paulo Coelho.
- Es mejor quemarse que apagarse lentamente. Kurt D. Cobain
- El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada. Jean Jacques Rousseau
- Nos hace grandes pensar en lo más pequeño.
- Cometí el mayor de los pecados, me propuse ser feliz.
Canciones para detenerse y respirar
- Lucía - Joan Manel Serrat
- Romeo and Juliet - Dire Straits
- Corazón - El Canto del Loco
de Christopher Gilbert
2 comentarios:
ahí tá!! sisisi ^_^
besos, abrazos y un monton de etceteras!
Qué gusto volver a saber de tí, Noe.
Ni modo, unas veces arriba y otras abajo, así andamos todos. Lo importante es estar y seguir siendo. Siempre ^_^
Besos y abrazos
Publicar un comentario