
Ahí estaba... sola, en su casa, obligándose a olvidar mientras se esforzaba en recordar cualquier pista que le dijera quién era, qué quería, cómo era, había sido feliz?, había olvidado su vida por alguna razón?
Se limitaban a decirle que era muy sensible y olvidaba sus recuerdos como mecanismo de defensa... necesitaba defenderse de un mundo que le pesaba, un mundo que la aturdía sin piedad ni tregua. Pero debía forzar la máquina que tantas veces ansió se detuviera... tenía que iniciar una marcha atrás en su mente aunque hubiera estado toda su vida huyendo de ese momento.
¿Qué sentir ante el silencio creado al preguntarle por su vida? ¿Cómo decir que no tenía recuerdos sinó lagunas inconexas y desordenadas?¿Cómo decir que estaba anestesiada emocionalmente porque se había cansado de ir contracorriente?
Era extraña, de acuerdo, haberla dejado donde sea que creáis que sea su lugar... con gente como ella; no intentéis más llevarla a una vida que siente como ajena; no insistáis diciéndole que no tiene motivos para esa sobrecogedora tristeza... hasta que no notéis el desgarro en el alma, las ansias de correr y huir de todo para rendirte sin más al llegar donde quiera que sea la meta, para dejarte caer y poder zambullirte en un oscuro vacío ... hasta entonces (y sueña con que nunca llegue ese momento por vuestro bien) no la juzguéis como si nada de su sentir fuera real, sólo porque no la entendéis no pretendáis que nada de ésto existe... sus lágrimas queman como la lava, su angustia se ha aposentado en su garganta, su pánico se ha apoderado de su vida y ya no tiene ganas casi ni de respirar... Una vez más se encuentra aparentando que todo va mejor, que va lento pero avanza... interpreta una y otra vez la sonrisa tranquilizadora que tanto necesitan los que la rodean mientras ella piensa lánguidamente cuándo podrá dejar de interpretar... y todo por no poder recordar su vida para poder afrontarla, pero... por dónde empezar cuando no quieres recordar?
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