Se ha propuesto desperezarse tranquilamente aunque su interior le dé prisa, aunque intente hacerle correr más que la sangre que recorre sus venas para hacer palpitar su corazón a un ritmo inadecuado por lo que marcan las agujas del reloj.
Endereza sus pantalones y recoloca la pernera que tenía subida hasta la rodilla... otra vez ha tenido sueños movidos; se calza sus babuchas, se frota los ojos sentada en la cama, alarga bien los brazos y respira profundamente exhalando un ronroneo.
Tambaleándose aún de pura ensoñación después de asearse por encima, se dirige a la cocina no sin antes mirar al horizonte por la ventana, contemplando qué bonita es la ciudad cuando está quieta y sólo tiene el cielo rojizo como espectador.
Quiere desayunar perezosamente masticando cada hogaza de pan y saboreando cada sorbito de zumo o chocolate caliente. Tranquilamente piensa qué le apetece, prepara dos tostadas para untarlas con mantequilla y mermelada de fresa sin azúcar mientras calienta agua en una tetera para hacerse una infusión de bienestar; se deja caer delante de la mesa y, con la mirada vagando por el vacío e intentando retrasar la entrada en su cabeza de algo que le haga centrar la atención, mordisquea intentando reconocer los distintos sabores.
Prepara el albornoz y las toallas para ducharse valorando cada gota de agua que recorre su cuerpo aunque sea una ducha rápida, parándose a oler el aroma del champú, la crema suavizante, la mascarilla y el gel nutritivo mientras el grifo descansa esperando borbotonear de nuevo para alejar la espuma dejando sólo la limpieza y la esencia que le acompañará en su reto diario.
Curiosea en su armario buscando ese jersey que le combine con los tejanos que se quiere poner... divisa esa camiseta tan suave gris perla, perfecto! puede calzarse sus cómodas bambas a juego... hoy no llevará bolso... le apetece sentirse libre de cargas.
En el umbral del remanso de paz que es su casa, cierra los ojos y respira hondo, derecho, izquierdo, derecho, izquierdo, derecho, izquierdo... sus pasos se suceden incorporándose al ritmo urbano hasta que desaparece fusionándose con la gran ciudad.





