Una película, una conversación con alguien querido, un relato leído o simplemente la mirada al vacío; te apetece escribir pero hace ya tiempo que no es lo mismo... el fluir de palabras se ha convertido en sentimientos encallados que no te dejan avanzar... dicen que es un proceso lento, de acuerdo, alguien recuerda que sólo tenemos una vida? Me escucho y no doy crédito a lo que mi mente procesa... prefiero dejar mi habitual hablar sin respirar para darle paso a mi respirar sin hablar... tal vez me quedé sin aliento... tal vez se secaron los vocablos en el tintero que es mi garganta... tal vez... tal vez debería detener este constante ronroneo de mi cabeza que me está anulando completamente... pero cómo? mi herida no se ve, mi dolor no se palpa, mi pena no es demostrable... cómo? Cuando crees que nadie te cree, cuando sientes que no te aprecian, cuando no sabes si tu mundo es real o tu cruel imaginación lo ha puesto ahí para demostrarte que aún es capaz de destrozarte un poco más, poniéndote a prueba, llevándote al límite...
Has aprendido a manejar cada músculo de tu faz para que vean un escaparate que no delate tu interior, llevas gastado mucho tiempo y empeño en ello... tanto que ya no sabes si gesticulas tú o ya no sabes quitarte la máscara que has forjado con cada resquebrajo de tu alma...
Te escuchas y sólo son frases de lamentación... en qué momento dejaste de reír? en qué momento te alejaste de todo para vivir como una espectadora?
Dicen que te van a ayudar, no sé si lo creo de verdad o son las ansias de creer las que me llevan a ello... de todos modos, cuando llegue mi ayuda estaré preparada para avanzar con mi manual de instrucciones en blanco para escribirlo de nuevo y recordar que sólo hay una vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario